Creo que la posesión más preciada es la vida.
Creo que debemos movilizar todas las fuerzas de la vida contra la muerte.
Creo que el entendimiento mutuo nos llevará hacia la mutua cooperación; y esa mutua cooperación nos llevará a la paz: y esa paz es el único camino de la supervivencia del hombre.
Creo que se deben preservar y no agotar nuestros recursos naturales, que son la herencia de nuestros hijos.
Creo que se debe acabar con la polución del aire, del agua y de la tierra, condiciones básicas de la vida.
Creo que hay que preservar la vida vegetal de nuestro planeta: la hierba que llegó hace cincuenta millones de años, los árboles majestuosos que llegaron hace veinte millones de años, preparando nuestro planeta para el hombre.
Creo que nuestra alimentación debe ser fresca, natural, sin productos químicos ni procesos artificiales.
Creo en la vida simple, natural, absorbiendo todas las fuentes de energía, armonía y conocimiento.
Creo que para mejorar la vida del hombre en nuestro planeta, debemos empezar con esfuerzos individuales, ya que el todo depende de los átomos que lo componen.
Creo en Dios, en la naturaleza y en la hermandad del hombre.
María Abril

comparto todo lo que ahí dices, pero creo que contra lo que se debe pelear es contra la indolencia, la permisividad y avaricia humana, siempre he considerado que la muerte no es enemiga de la vida, ella solo es la guía entre este mundo y el que sigue, no tiene culpa alguna, tan solo cumple su función ancestral aunque le signifique la eterna soledad.
ResponderEliminar