sábado, 15 de mayo de 2010

Inocencia






Aquellos que están llenos de sus propias opiniones estarán sordos para las palabras de conocimiento de los demás. En una discusión entre dos personas, lo que ocurre frecuentemente es que cada una intenta afirmar sus propios puntos de vista como resultado, además de escuchar sus propias palabras u opiniones no se aprende nada.


Reflexión: No es necesario que hables siempre Tú. Escucha siempre lo que otros tienen que decir y pondera sus opiniones. Tu valor personal no debe venir del aplauso o aprobación de los demás confía en tu intuición y escucha tu voz interior.
María Abril

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